La evolución imparable y la dura competencia son factores que hacen que cada día sea más difícil tener ese elemento único en el mercado. Estamos siendo bombardeados de nuevas ideas, nuevos conceptos y nueva tecnología día tras día. A todos nos pasa que ya no encontramos diferencia entre una marca y otra, a veces no entendemos qué quiere ver nuestro público y qué acciones debemos tomar para tener buenos resultados con ese proyecto. Sentirnos un poco frustrados y agobiados es algo que nadie desea, pero es normal al estar expuestos a todos estos factores.  

 

Viendo el panorama desde nuestra perspectiva, que es el mercadeo digital, hay elementos diferenciadores que nunca fallan. Llegar a los corazones de las personas, ofrecer calidad en todo lo que se haga y cumplir la promesa de su producto o servicio son razones para lograr clientes fieles y satisfechos. Ya sabemos que una persona a gusto vale por mil ya que los seres humanos somos manejados primordialmente por los sentimientos, esto quiere decir que cuando algo cala en nosotros tendrá nuestra aprobación y por lo tanto nuestro dinero. 

Ahora, pensando en la competencia nuevamente surge la pregunta de ¿cuanto debería estar monitoreando lo que hacen los demás? La respuesta es, tanto como para saber qué están haciendo y qué les está funcionando. Obsesionarse con lo que hacen las demás marcas puede limitar nuestra creatividad para diferenciarnos. El enfoque siempre debe estar en qué estamos haciendo, qué funciona y qué no; además de siempre estar muy claros de quienes son nuestros clientes. Hoy en día hay que conocer muy bien a nuestros compradores, sumergirse en su estilo de vida y ofrecerles lo que sabemos que pronto necesitarán. 

Ahora entrando en razones, ¿por qué deberían elegirme a mí y no a la competencia? aquí algunos de esos elementos diferenciadores:

La solución en sí. Cuando encontramos ese producto o servicio que soluciona el problema que nos estaba agobiando no hay razones para no amarlo. A todos nos gusta que nos faciliten la vida y esa es una razón poderosa para pagar por ello. Hay que tener claro que esto puede suceder cuando se saca un producto o servicio innovador y aún no tenemos competencia en el mercado, en el momento en el que aparecen más competidores, habrá que sacar nuestras armas para convencerlo de que el nuestro es el mejor. 

Tu método o estilo. Esto involucra muchos elementos, empieza desde cómo se ve tu marca, qué perciben los clientes, a qué huele, a qué sabe y cómo los hace sentir. Se trata de darle una personalidad a un producto o servicio, y marcar la diferencia en la forma en que se lleva a cabo. Puede ser desde la manera en la que se hace la entrega, el empaque, los colores que se utilizan o hasta el trato con los clientes. Un ejemplo claro que de este elemento está representado en Starbucks, dónde personalizar cada vaso con el nombre del cliente hizo una gran diferencia. Esto acompañado de un buen servicio, calidad en sus productos y un espacio tranquilo para trabajar les dio la clave del éxito. 

La garantía que ofreces. Nos ha pasado que compramos un producto del que estamos completamente enamorados y de repente nos deja de funcionar. Es ahí cuando el dueño de la compañía tiene 2 opciones: echar todo a perder o tener una segunda oportunidad para enamorar aún más a esa persona. De una mala experiencia se pueden sacar muchos beneficios, por ejemplo si una comida que pedimos en el restaurante no está bien, se hace la diferencia ofreciendo un cambio inmediato sin cargos extra y un aperitivo gratis por el inconveniente. 

Pasa que con las marcas de productos tecnológicos es muy importante la garantía que ofrecen ya que esto le da respaldo y privilegio a la marca, definitivamente nos hace tener preferencia por uno o por otro. 

Tu historia personal. Va muy ligado a un tema que hablamos anteriormente usa tu imagen para crear tu propia marca, dónde el branding personal puede generar una gran diferencia entre una marca u otra. Dar a conocer nuestra historia, nuestro rostro, le da a un simple logo una imagen más humana y por lo tanto más cercana. Si sabemos quién está detrás de la compañía, es más fácil que nuestros sentimientos nos muevan a adquirir un producto o un servicio. Cabe aclarar que como se mencionó en el artículo anterior no necesariamente tiene que ser el mismo dueño quién se dé a conocer, también podemos recurrir a embajadores de marca o personalidades que le den credibilidad a nuestro producto. 

Ofrecer una experiencia. Cada día se vuelve más importante porque los clientes son más exigentes. Una experiencia nuevamente nos devuelve al hecho de la necesidad de generar un sentimiento en la gente. Esto puede ir desde la iluminación que tiene un lugar, la forma de hacer la comida, la navegación en un website o la forma en que se entrega. Un ejemplo muy claro es el FoodLoop Restaurant en el Europa Park, dónde la comida cae desde arriba como si fuese una montaña rusa. El hecho de generar una experiencia tiene mucho peso gracias a las redes sociales, dónde la identificación de una marca puede generar una publicación que atraiga muchos futuros clientes.

Responsabilidad social empresarial. Una empresa responsable es una empresa comprometida, confiable y con la que la gente se identifica. Esta es otra forma de hacer que la compañía se vea más humana y más preocupada por el ambiente que le rodea. Es una forma muy positiva de diferenciar una empresa, se puede hacer con acciones simples como la reforestación, donaciones o construcciones para beneficio de la comunidad local. Todo esto a medida de lo que pueda hacer la compañía y siempre dejando saber a las demás personas lo que se llevó a cabo. 

La innovación constante. La búsqueda de nuevas oportunidades de negocio dentro de tu misma compañía es esencial para mantener un público interesado y pendiente de lo que haga la empresa. Es mentira que con un sólo producto o servicio innovador ya estamos haciendo una gran diferencia y tenemos al público en nuestras manos. Los competidores no descansan y siempre hay que encontrar nuevas maneras de generar dinero y encantar a nuestra audiencia. 

Entendidos todos estos puntos, me gustaría ilustrar un poco con ejemplos de empresas nacionales que han sabido diferenciarse

 

Café Miel Costa Rica

La forma en que se sirve un café puede hacer una gran diferencia. Esto acompañado de excelente sabor, pastelería impecable, muy buenas fotos y nombres creativos para sus productos han sido parte del gran éxito que ha tenido Café Miel. Es inevitable no antojarse cuando se ve una publicación de esta cafetería, esto sumado a buenas experiencias de sus clientes, hace que en Instagram esa voz siga corriendo sin parar. 

 

Slidebean

Crear presentaciones lindas en segundos. ¿A quién no le gusta presentar sus proyectos con buena estética? Slidebean aprovechó esa necesidad y le sumó opciones para los menos expertos, creando una plataforma de fácil uso y con resultados de todo un diseñador. También ofreció la posibilidad de obtener ayuda de diseñadores para mejorar sus presentaciones y pasar de Power Point a Slidebean o viceversa. 

 

Cuero, Papel y Tijera

Vender más un estilo de vida que un bolso de cuero. Su dueña, Sofía Protti supo identificar una necesidad en sus clientes. Bolsos y accesorios de calidad pero resaltando el buen gusto, diseño actual y usabilidad. De su trayectoria podemos resaltar excelente fotografía, contenido y buen manejo del Personal Branding, ya que dar a conocer su imagen ha hecho la marca más humana y amigable.

Para finalizar, no importa cuál sea su marca, producto o servicio; siempre hay una forma de hacer las cosas diferente. Sólo asegúrese de conocer muy bien su mercado meta, utilizar los canales correctos y una buena estrategia para llegar a ellos. No sature a los consumidores de información, cree un plan y sígalo paso a paso; marcar la diferencia es un proceso que requiere mucha constancia y tiempo. 

Cualquier consulta escribínos sin miedo a info@saborstudio.net o llamanos al 4001- 7988. 

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